El Amor De Los Hijos Del Águila
por William Ospina
En la punta de la flecha ya está, invisible, el corazón del
pájaro.
En la hoja del remo ya está, invisible, el agua.
En torno del hocico del venado ya tiemblan, invisibles, las
ondas del
estanque.
En mis labios ya están, invisibles, tus labios.

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